Crónica: Carmen Esgueva de Mata

 

Originario de Doncaster y forjado en el fenómeno global de One Direction, Louis Tomlinson ha consolidado una trayectoria en solitario que, desde su inicio en 2016, no ha hecho más que crecer en identidad y fuerza. El pasado lunes 13 de abril tuvo lugar su concierto en el Movistar Arena de Madrid. Su segunda y última parada en España, menos de 24 horas después de su concierto en Barcelona. Louis continuaba con su gira How did we get here, correspondiente a su tercer álbum, lanzado el 23 de enero de 2026.

Alrededor de las 20:30 el recinto estaba completamente lleno. Decenas de fans sostenían pancartas esperando impacientes al inicio del show. Minutos antes ya se podían escuchar gritos que se intensificaron al apagarse las luces con su salida al escenario alrededor de las 21:20 interpretando “Lemonade”, acompañado de toda su banda y recibido por los fans con una marea de cumplidos y piropos que coreaban su nombre.

Pasados los nervios del principio y varias canciones, llega el momento del “Bigger than me”, canción de su pasado álbum Faith in future (2022), que sacó el lado más emotivo del público, que formó un coro de luces durante toda la canción. Desde el primer momento, el artista trató de conectar con la audiencia, hablando con ellos tanto en inglés como en español. Más adelante, la banda se trasladó al centro de la pasarela, a escasos metros de los afortunados de las primeras filas, algunos de los cuales estuvieron esperando por más de 12 horas. Durante “Just hold on”, su primer single en solitario, siguió interactuando con el público, incluyendo a los que se encontraban en las gradas. Incluso llegó a coger el teléfono de una fan para grabarse durante la canción, dejándola un recuerdo para toda la vida.

El concierto fue un diálogo visual constante, como en “Sunflower”, donde muchos asistentes sacaban girasoles o con “Lucid” que levantaron carteles con el nombre de la gira, mientras las personas de las gradas sacaron los flashes iluminándolo todo de distintos colores. Tras un intermedio de piano por parte de su compañero, Zak Craner, Louis expresa su sentimiento de agradecimiento con el público, preguntándoles cómo estaban y recordándoles lo mucho que los quería. Sorprendió al público con “Lucky again”, del disco anterior, ya que fue la primera vez que la cantaba en esta gira, provocando gran euforia entre el público, que se dedicó a bailarla y sentirla sin parar. También incluyó canciones de su primer disco, como “Kill my mind” que convirtió el recinto en una coreografía colectiva moviendo las manos al ritmo de la música.

En la recta final, ofreció un momento más íntimo con una canción en acústica, “The answer” acompañado solo de la guitarra, que puso al público con los pelos de punta, mientras recalcaba lo mucho que significan para él. Para cerrar el concierto, cantó uno de sus temas más icónicos “Miss you”, al ser una de sus primeras canciones. Para poner el broche de oro a este increíble show, finaliza cantando “Palaces”, una de las favoritas del nuevo disco. Así concluyó un espectáculo de 24 canciones que recorrió gran parte de su discografía.

A lo largo de toda la noche, Louis Tomlinson demostró ser un artista cercano y agradecido. Especialmente al final, cuando intentó acercarse al público en varias ocasiones mientras se despedía de Madrid, dejando una última muestra de conexión con sus fans.