Crónica: Mercedes Márquez / Fotos: Sergio García Lavilla
Que mejor manera de empezar el 2026 que en la mítica Sala El Sol, con los madrileños Sex Museum que, tras 4 décadas en la carretera, se han convertido en uno de los padres fundadores del rock patrio.
El quinteto compuesto por los hermanos Pardo, Javi Vacas, Marta Ruiz y el Loza atesora 12 discos de estudio, que comenzaron como una formación mod con vetas de soul y rhythm and blues Fuzz Face (1987), pero con el tiempo su sonido se fue endureciendo, con una clara influencia del rock estadounidense de los 70 en míticos discos como Sparks (1994), Sum (1995), United (2006).
Sex Museum posee un directo muy potente, con canciones rotundas y una imagen potente, de grupo mítico que ha pasado por todas las fases de un gran grupo. Comienzos en la movida madrileña de los 80, auge en los 90, idas de olla, adicciones propias de una banda de R&R, peleas, rupturas, parones (punto álgido fue el concierto de Zamora que acabó en una batalla campal) y reunificación para seguir siendo una de las bandas referentes del underground español.
Como cada año por estas fechas suelen dejarse ver en la Sala el Sol, cual concierto de Año Nuevo, en la que temas como Flying High hacen de Marcha Radetzky para un público eminentemente pureta como nos suelen denominar las nuevas generaciones.
Sin teloneros y con algo de retraso sobre el horario previsto, cosa que no importó a los asistentes que apuraban los tercios de cerveza, a modo de director de orquesta, Roberto Lozano “El Loza” a la batería daba una intro a lo Jason Bonham.
Breaking the Robot servía para que tomaran posiciones y calentaran motores con ese aire punk canalla que tiene el tema, consolidando el inicio con Two Sisters, dejaron claro las intenciones en una noche de buen R&R. Estamos ante una banda compacta, sin fisuras, de buenos músicos, que se conocen con solo mirarse, con Fernando Pardo marcando el ritmo con su guitarra además de introducir canciones y anécdotas que hacen que la noche sea perfecta.

Microdosis, Red Ones, Lucky Ones, Shine, la cover de Paralisis Permanente en Unidos, Horizons iban cayendo con Miguel cada vez más enchufado, dándolo todo, con Marta Ruiz exprimiendo su Hammond con su sonido setentero mezcla de garaje y hard rock, escoltada por Javi Vacas al bajo cual guardaespaldas, dando contundencia a todo el set.
Fin de fiesta con Riot, Black Mummy y Flying High extendida con un público desatado, de su trabajo del 2000, con ese juego entre guitarra y teclados inicial, muy intensa y Fernando saliéndose, dejándonos un final muy explosivo, como si hubiera pasado un huracán por la sala, con todo el público sudando y saltando cual adolescentes en un concierto de Ramones.
Fin de fiesta y gran comienzo de año, veremos a ver que nos depara el 2026, pero si es como ha empezado…puede ser un gran año. Larga vida al Rock and Roll de estos Malasañeros en su 40 Aniversario.










