Crónica: Víctor Robi
Con motivo de la celebración del aniversario de su disco debut, nos acercamos a ver a Clap Your Hands Say Yeah. Los neoyorquinos se caracterizan por unas melodías peculiares, letras reivindicativas y la distintiva voz de Alec Ounsworth, que los llevó a convertirse en una de las bandas referentes de principios de siglo dentro de la escena independiente.
La primera sorpresa que me encontré fue que, a pesar de no estar anunciado, la banda sí contaba con un telonero que más tarde descubriría que era Glassio. No pude valorarlo en su justa medida, ya que solo alcancé a escuchar sus dos últimos temas.
Alec y compañía se hicieron de esperar, entrando cerca de las 10 entre aplausos y algunos abucheos que rápidamente se disiparon con Some Loud Thunder y una versión algo descafeinada de Clap Your Hands. Sin pausa, el concierto fue ganando ritmo, animando con Let the Cool Goddess Rust Away y el temazo Over and Over Again (Lost and Found), demostrando que son una gran banda con una interpretación precisa, aunque algo falta de entusiasmo, dando la sensación de un concierto rutinario.
A pesar de tomar la armónica para Details of the War, esta sensación no cambiaría: todo parecía medido al milímetro, adormeciendo a la sala. The Skin of My Yellow Country Teeth marcaría un punto de inflexión, consiguiendo prender la mecha que no cesaría durante el resto del concierto. El público saltaba y bailaba como loco al ritmo de clásicos como Is This Love? o Heavy Metal.
Antes de Upon This Tidal Wave of Young Blood, Alec se soltó un poco más allá de las frases estándar para criticar el estado actual de la sociedad, en especial las políticas de Donald Trump. Intentó regalarnos un momento íntimo, arruinado por las cotorras de concierto —esa especie que, por desgracia, abunda en nuestras salas— que, a pesar de los intentos del cantante, no se callaron durante la versión de You Can’t Put Your Arms Around a Memory de Johnny Thunders.
Ya en la recta final del concierto, destacó sobre las demás Satan Said Dance, cerrando la parte oficial por todo lo alto. Sin embargo, no superó los temas que dejaron para el bis: Where They Perform Miracles, con Alec iniciando en solitario, y Better Off.
Son una gran banda, y como tal lo demostraron esta noche. Sin embargo, me quedo con el regusto de que pueden dar más, tanto en implicación como en duración, ya que el concierto no pasó de la hora y cuarto, pudiendo haber añadido más temas de su genial y amplia discografía.





