Por Víctor Robi

El mes de junio ha sido uno donde las guitarras y los riffs afilados han ganado al resto de estilos, y así se nota en nuestra selección, donde lo internacional ha dejado fuera a lo patrio:

KING GIZZARD AND THE LIZARD WIZARD – Phantom Island
Los australianos lo han vuelto a hacer —para sorpresa de nadie— con un álbum que deja atrás las narrativas del pasado para ofrecernos una genial colección de vivencias personales de los miembros. Entre ellas, destaca la problemática de conciliar su trabajo soñado con la vida diaria. Todo esto se desarrolla musicalmente con referencias al funk y al prog rock de los 60 y 70, coqueteando con el blues rock, como se puede apreciar en Deadstick.

TURNSTILE – Never Enough
Con este disco, los estadounidenses consolidan el buen hacer de su anterior álbum —el que los catapultó a la fama—, dándole una forma más cuidada. Sin perder sus raíces hardcore, añaden elementos del pop y el funk, manteniendo la armonía de su ruidosa creación. Te atrapan con esos riffs eternos que invitan a pensar mientras bailas sobre el vacío y el aislamiento, añadiendo esa extraña calma entre el ruido que a veces encontramos en las grandes urbes. Sin duda, una de mis sorpresas del año, y bien merece estar entre los posibles discos del año.

NEIL YOUNG AND THE CHROME HEARTS – Talkin’ to the Trees
«Los viejos rockeros nunca mueren», dicen, y en el caso del canadiense, es totalmente cierto. En este álbum nos ofrece una mezcla entre su sonido clásico y la frescura energética que aportan los Chrome Hearts. Como ya nos tiene acostumbrados, las letras son profundas y críticas con la sociedad actual, especialmente con la política estadounidense. Es cierto que no hay sorpresas en este disco, pero sí una necesidad: ante la injusticia, es deber alzar la voz, como lo hace Neil Young.

HOTLINE TNT – Raspberry Moon
En su tercer álbum, han dejado en segundo plano el shoegaze que marcó su trabajo anterior, explorando caminos más poperos y tarareables, sin perder la energía que los caracteriza. Recuerdan a bandas como Big Star y su genial power pop. Este giro de tuerca les ha sentado fenomenal, dejando la sensación de que han encontrado la tecla del camino que puede llevarlos hacia arriba. Y mientras suben, nosotros disfrutamos de temas como el genial Julia’s War.

KEO – Siren
No suelo incluir EPs en esta sección, pero el de estos británicos me ha encantado. Con potencia y crudeza, se cuela dentro de ti. En el Reino Unido ya los han comparado con Wunderhorse, aunque a mí me recuerdan más a los estadounidenses Brand New, con partes instrumentales más largas y letras oscuras.

Como siempre, os dejamos la playlist del mes: