Crónica y fotos: Sergio García Lavilla

A las puertas de una nueva edición del Mad Cool, nos acercamos a la Riviera para un Warm up, a cargo de los británicos Wunderhorse.

La banda liderada por Jacob Slater, nos presenta su segundo trabajo ‘Midas’ (2024), afianzándose en los sonidos grunge de los 90s con buenos ramalazos de distorsión clásico del sonido rock británico, demostrando que el rock and roll sigue bien vivo.

La cita incluía a Lavin (ganadores del Mad Cool Talent) en un formato acústico que a la postre no les benefició en absoluto, creo que más bien les perjudicó de cara a nuevos posibles seguidores. Apenas 30 minutos con una iluminación no apropiada para un acústico (rojo, azul,), que acabó por desenganchar a un público que esperaba algo más acorde al grupo principal. Incluso en la despedida, el grupo se quejó de que no les dejaron usar la batería (aun teniendo el permiso de Wunderhorse), siendo muy críticos con la organización (algo que no debieron hacer en un inicio de carrera).

Era el turno de los británicos, que, con una puntualidad acorde a sus orígenes, abrieron el concierto de la única manera posible, con la canción que da título al nuevo álbum, Midas, que arrasa al instante con rasgueos de guitarra ásperos y una actitud contagiosamente angustiante. Hizo saltar al público desde las primeras notas y marcó el tono perfecto para la noche

Sin apenas interludio, les siguen Butterflies y Emily, los instrumentales, maravillosamente crudos, pero cuidadosamente entrelazados, impulsaron la voz aguda de Jacob Slater, que impactó con gran fuerza bajo una iluminación cargada de tonos rojos y violetas.

Girl Behind es aclamada por el público, la guitarra rugiente de Harry Fowler marida a la perfección con la batería furiosa de Jamie Staples, y el bajo mecánico proporcionan el soporte para el característico gruñido de Jacob Slater.

Temas como Cathedrals y el blues de Leader Of The Pack ofrecieron momentos inmersivos y llenos de energía; mientras que «Arizona» ofreció un bienvenido cambio de ritmo, mostrando la complejidad lírica de Slater y su alcance emocional en torno a la banda.

El bloque formado por Arizona, Purple, Rope y Teal nos llevaron al grunge noventero padre del indie actual, recordándonos en muchos momentos a Kurt Cobain, tanto en el timbre de voz como los arpegios vocales que utiliza Slater en sus composiciones, que nos hacen volver al 89 donde salió Bleach de Nirvana.

Con Silver y Superman se acercaban al final del show que vino de la mano de Rain, con un tintineo y línea de bajo vibrante, que nos recuerdan a Heros Death de Fontaines D.C. creando un Mosh muy peculiar (alargado por la parte instrumental del tema), que acabó en un mega Pogo tradicional.

Tras apenas 1 horas se despedían de un público que, con toda seguridad, estará en el Mad Cool que empieza el 10 de Julio. Concierto correcto, pero algo falto de conectividad con el público, cosa que tendrán que ir limando si quieren llegar a ser el grupo que despegue en 2025.

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