conciertos tributo en Madrid

Coldplay y Muse son dos de los grandes grupos de música que han visto la luz desde los años 90. Además de compartir edad, ambas bandas proceden de Inglaterra, pero musicalmente hablando son ciertamente opuestas. Coldplay encontró un sonido único lleno de melodías de guitarras y letras tan abstractas como poéticas, mientras que Muse irrumpió con una nueva estética para el rock, más futurista y rompedora que la clásica hasta entonces conocida. A estos dos iconos de la música británica de finales del siglo XX, Green Covers les rindió homenaje la pasada noche del 13 de mayo. Hacia las nueve de la noche se abrieron las puertas del Moby Dick, el local que ofrecía el escenario para la actuación. Un pequeño grupo de gente acudió a escuchar las canciones que posiblemente les recordaban a importantes momentos de sus vidas – porque eso es lo que hacen las grandes canciones- acompañados de amigos, e incluso algunos de ellos, de sus propios hijos.

Hay conciertos que empiezan con baladas para entrar poco a poco en contacto, pero de la nada empezaron a sonar las teclas al piano de ‘Clocks’, y tras ésta cantaron ‘Yellow’. Eso es empezar fuerte y con buen pie. Fue una fiesta que se alargó hasta pasadas las doce, en la que en una primera parte las mejores canciones de Coldplay animaban a todos a cantar coros como el de ‘In My Place’ o ‘Viva La Vida’, y tras un descanso acompañado con un intercambio de papeles entre los componentes del grupo, empezaban a cantar ‘Victorious’ de Muse, con los saltos del público que acompañaba en todo momento.

Cabe destacar de forma divertida, la caracterización de la banda al reproducir los temas de ambos grupos, guardando los dos guitarristas de Green Covers especial parecido con los de Coldplay, y durante el homenaje a Muse el vocalista y guitarra también se asemejaba a Matt Bellamy.  Con todo esto, la noche la disfrutamos todos escuchando estos ya consagrados clásicos, entonados por la banda Green Covers, que bien se ganaron nuestros aplausos y vítores.

Texto: Marina Robredo Neyra