The Corrs, la banda familiar compuesta por los hermanos Andrea, Sharon, Caroline y Jim Corr, que conquistaron el mundo al mezclar el pop-rock con la rica tradición musical irlandesa, era una de las apuestas fuertes de esta edición del Alma Festival que se celebra en un lugar perfecto para este tipo de eventos como es el parque Enrique Tierno Galván y su pequeño anfiteatro.

Formados en Dundalk (Irlanda) crearon a principio de los noventa un estilo inconfundible, donde el violín, la flauta y el bodhrán conviven con las guitarras eléctricas. La tormenta que había caído en las horas previas permitió que la temperatura en el parque a la hora del concierto fuera más llevadera en estos días tan calurosos.

Arrancaban con “Only When I Sleep”, tema que abría su excelente ‘Talk on Corners’ de 1997 y donde la voz etérea de Andrea Corr nos descubría esa mezcla de dulzura y fuerza que marcaría todo el concierto. “Give Me a Reason” no dio esa fuerza pop-rock para romper el hielo antes de una de las primeras joyas celtas de la noche, Lough Erin Shore”, demostrando que los temas instrumentales pueden llevarnos a un trance casi hipnótico. Le siguieron “Forgiven, Not Forgotten”, la veraniega “Summer Sunshine”, el ya clásico “What Can I Do” que fue uno de los momentos más coreados de la noche con el violín de Sharon como hilo conductor de todo el tema, y “White Light”.El homenaje al rock irlandés empezaba con “Old Town”, el clásico de Thin Lizzy antes de la explosión folk y que The Corrs dejara que su herencia celta brillara con fuerza. El violín de Sharon, la flauta de Andrea y el bodhrán de Caroline tomaron el protagonismo en temas como “My Lagan Love”, “Joy of Life” o “Haste to the Wedding”, donde la música tradicional irlandesa transformó el Alma Festival en una celebración ancestral.

Turno para encender la “Radio” y volver a escuchar este himno de los de Dundalk, la cinematográfica “Queen of Hollywood” que bien podría ser la banda sonora de una película o “Dreams”, original de Fleetwood Mac, que refleja un profundo respeto por la versión original al tiempo que incorporan matices distintivos que le confieren una identidad propia. Último tramo del concierto con la animada “I Never Loved You Anyway”, “So Young” recordándonos de que el tiempo pasa, la maravillosa “Runaway” que nos puso los pelos de punta, “All the Love in the World”, el inolvidable himno “Breathless”, para acabar festivamente adentrándonos en sus raíces instrumentalmente con “Toss the Feathers”.

The Corrs es una de esas bandas que deberían dejarse caer por nuestro país con mayor frecuencia. Siempre es un placer emprender un viaje nostálgico hacia los 2000 de la mano de su inconfundible sonido.