Crónica: Mercedes Márquez / Fotos: Sergio García Lavilla

 

Llegaba a Madrid dentro de la gira de su último disco ‘Sunlight in the Shadows’, con banda renovada después de dos años de su última aparición, el musico ingles Miles Kane.

Este nuevo trabajo se encuentra entre el estilo hollywoodense de Vaccines, y el sonido más shoegaze de DMA, sin olvidarnos de los elementos obvios de Black Keys (el álbum fue producido por Dan Auerbach).

La cita era en la Sala Wagon (mítica Macumba en los 90) a cargo de Last Tour, con el Sold Out colgado desde hacía semanas, que se reflejaba en la cantidad de fans que esperaban la apertura de puertas para situarse lo más cerca del escenario.

El público de Miles Kane abarca un amplio rango de edades, desde los que le seguimos desde sus inicios en Rascals, los que le conocieron a raíz de Last Shadow Puppets (junto a Alex Turner) como a las nuevas generaciones que vienen acompañadas de los padres.

La labor de teloneros recayó sobre el grupo vasco TOC, mezclando influencias post-punk y mod, todo ello en euskera y con una performance desafiante, con temas de su último disco Jaioak Hiltea Zor. No consiguieron enganchar a un público que no acabó de entender la propuesta y sobre todo, que no tenía nada que ver con el estilo de Miles Kane (es como si ponemos a Iron Maiden a telonear a Coldplay).

Tras un breve intermedio para afinar las guitarras y probar sonido, llegaba el turno de disfrutar del directo de Kane pese a ser un lunes lluvioso en la capital.

Electric Flower se encargaba de abrir la noche, con ese tono de pop psicodélico mostraba a un Kane absolutamente cautivador sobre el escenario, desplegando toda esa magia que rebosa por cada poro de su piel.

Fue un comienzo seguro antes de pasar directamente a Rearrange un territorio más familiar para la mayoría, que hizo que el suelo rebotara en cuestión de minutos. A partir de ahí, el set se desarrolló como una visita guiada por la carrera de Kane, donde el pasado y el presente se fusionaron a la perfección.

Troubled Son y Never Talking Me Alive se inclinaron hacia su lado más crudo, mientras que Without You se inspiró en un riff similar y vibrante de Long Cool Woman de The Hollies, que marcaba el ritmo de un clásico del britpop

Para cuando llegaron Inhaler y Love Is Cruel, la sala ya estaba en plena forma, este último tiene una suavidad que no suele esperarse en un tema de Miles Kane, pero quizá eso se deba a la madurez creativa que se alcanza al llegar a los 40. Blue Skies le siguió, destacando no solo la voz, sino también la demoledora actuación del guitarrista rítmico en el breakdown final.  My Love en acústico y Walk on the Ocean, mantuvieron ese espíritu reflexivo antes de que Better Than That devolviera la energía

Para finalizar el set principal, Don’t Forget Who You Are nos llevó al bis: desafiante, himno, y gritada palabra por palabra por un público que ya la había estado cantando mucho antes de escucharla en FIFA 14, y que siguió coreando durante el tiempo que estuvieron fuera del escenario.

Kane y la banda retomaron la escena donde nos dejaron con un final intenso con Don’t Forget Who You Are antes de que el tema principal, Sunlight in the Shadows le diera a la gira su emotivo eje central y el inevitable cierre, sin duda, su canción más importante Come Closer alargada por la insistencia del público que no paraba de corear el estribillo.

Despedida con My Way de Sinatra mientras firmaba autógrafos y se despedía de un público al que le supo a poco, deseando más temas, de un músico que tiene por virtud el arte de saber estar en el escenario. Uno de los mejores conciertos que llevamos de año sin lugar a dudas.