Crónica y fotos: Sergio García Lavilla

Afrontamos la segunda jornada de Mad Cool con cierta incertidumbre de si se van a repetir los incidentes del primer día, que deslucieron en parte algunos de los conciertos principales (todos los detalles en la crónica del primer día).

No hemos hablado todavía del recinto, muy similar en la distribución del año pasado, en la que se solventaron muchos de los problemas del primer año. Más puntos de hidratación (algo fundamental), baños situados en zonas no de paso, además de barras más asequibles (no sabemos si por numero o por el importe de las consumiciones) hacen que moverse por el recinto sea más fácil y se generen menos puntos de riesgo.

El cartel del día es prometedor, tanto por la primera línea con Alanis y NIN, como por secundarios de lujo como Kaiser Chiefs o Future Islands.

Tras ver que Alanis no quiere fotos y que no estamos acreditados para NIN (ya lo estaremos…dadnos tiempo), nos dirigimos a ver al primer grupo del día

Hermanos Gutiérrez: Viaje cósmico desde sonidos latinos

El dúo instrumental de los hermanos Alejandro y Estevan Gutiérrez (no es un error la v) es una delicia, sonidos atmosféricos que envuelven al oyente, fusionando sonidos folks con ritmos latinoamericanos en los que crean paisajes sonoros que nos trasportan a otras latitudes. Pese a que no estaban en su hábitat natural (espero poderles ver en sala), nos cautivaron con Cumbia Lunar, El Fantasma, Low Sun, de su último trabajo Sonido Cósmico (2024).

Benson Boone: Heredero de Freddy Mercury

Era el turno del artista revelación del 2025, el estadounidense de 22 años, que con su imagen retro ochentera y su dominio de la voz (sin perder una nota en ningún momento), ha irrumpido con fuerza en el panorama musical, con sus características acrobacias y un cierto aire a Freddy Mercury. Si algo me impresionó de su actuación fue la increíble pasión que Boone siente por su música. Canta con toda el alma, y eso se transmite al público. Además, tiene una presencia escénica increíble. Interactúa con sus fans de una forma muy cálida y acogedora, en temas como In the Stars, Slow it Down, Take me Home o el hit Beautiful Things. Grata sorpresa y apuntado para seguimiento.

Alanis Morissette: Canciones de toda una vida

Pocas cosas podemos decir de la canadiense que, tras más de 30 años de carrera, con temas que han formado parte de nuestra vida, como Ironic, Everything, Hand in my Pocket, Head over feet o la mítica Thank U que hicieron las delicias de los más veteranos. Con una excelente voz y un sonido muy bueno (el escenario 2 era el que mejor se escuchaba), sin parar de moverse por el escenario, derrochando energía, demostró que sigue siendo una de las cantantes femeninas que mejor se desenvuelven en directo. Recuerdos de juventud coreados por un público que volvió a su juventud a base de buenas canciones, en el que interpretó íntegramente el Jagged Little Pig (1995).

Jet: El rift más reconocible de la televisión desde hace 30 años

Con el buen sabor de boca que había dejado Alanis, el papel de tenían los australianos era complicado, pero gracias al buen hacer de los hermanos Cester y la cantidad de hits que a lo largo de su carrera (tras ruptura y reunión para celebrar los 20 años de su álbum debut Get Born) dieron la continuidad que la diva merecía.

Con una puesta en escena que recuerda al buen rock setentero que Led Zeppelin, The Who, The Stones, entonando su más conocido tema Are You Gonna Be My Girl (que habréis escuchado en infinidad de anuncios de televisión durante más de 20 años), enganchó a un publico que era muy joven cuando esta banda lideró las listas con temas como Move On, Take it or Leave it, Cold Hard Bitch o el cierre de la noche con Rip it Up. A modo de anécdota la cover de ACDC Its a Long Way to the Top que presentaron como el Himno Nacional Australiano.

Kaiser Chiefs: Sonido British con mucho ritmo

No podía perderme a los chicos de Leeds, que estaban celebrando el 20 aniversario del increíble álbum Employment, con el que se pusieron en el Top internacional con ese primer disco. Con Na Na Na abriendo el show, pusieron la directa que no paró, hit tras hit, coro tras coro, desplegando un setlist para divertirse, para bailar, para cantar, con unos audivisuales increíbles, en los que Everyday I Love Yo Less, Ruby, Modern Way, I Predict a Riot, The Angry Mob rompieron la banca, brutales, conectando con la gente, british pop en estado puro…..sudor, saltos, versiones de Ramones como el Brlitzkrieg Bop nos dejaron uno de los mejores conciertos del Festival.

Nine Inch Nails: Padres del Rock Industrial

Concierto de los de Cleveland, repitiendo Mad Cool con su Rock Industrial que apoyado en unos audiovisuales exquisitamente gestionados por Trent Reznor, crean un sonido potente y dinámico que va ajustándose a medida que los temas se van desarrollando. Con The Beginning of the End tras la intro de Audreys Dance marcaban el devenir de la noche, batería machacona, guitarra distorsionada y la voz stooner de Reznor. Wish y March of the Pigs marcaban el paso de la noche, con sus desgarradoras guitarras y luces perfectamente alineadas con los temas creando un show de luz y sonido. A lo largo de 20 temas donde recorrieron sus más de 30 años de carrera basada en la experimentación, con especial mención a Echoplex, Find My Way, la profundidad de  Burn, The Good Soldier o la triada final comandada por The Hand That Feeds, acompañada por Head Like a Hole y cerrando con Hurt entre aplausos, gritos y mucha emoción por unos fans que fueron a ver solamente a los americanos.

El sonido pese a ser bueno, quedó desdibujado por el incipiente viento, que hacía que no se escuchara bien a medida que te alejabas del escenario. NIN puede que no sea un grupo para todos los públicos, cosa que se apreció por la cantidad de gente que abandonaba el recinto sin que los norteamericanos hubiesen terminado, pero hay que reconocer que saben lo que hacen y que han conseguido integrar las luces como parte indispensable de los temas que aportan un plus a los directos.

Nos retiramos con la sensación de que, pese a no haber estado acreditados a NIN y las restricciones de Alanis, ha sido un día más equilibrado que el jueves, con menores solapes y más nivel en el segundo nivel de grupos.

Ya solo nos queda ver como se comportará el sábado, donde Olivia Rodrigo será la cabeza de cartel y el recinto se llenará de adolescentes deseando grabar un reel de su ídolo.