Crónica: @mr.barciela

Después de trece años de ausencia en la capital, Jennifer Lopez regresó anoche a Madrid con una fuerza arrolladora. La cantante neoyorquina se reencontró con su público en un espectáculo cargado de energía, con coreografías potentes y un despliegue vocal a la altura de su legado. La espera, durante todos estos años, fue larga y cargada de expectativas, pero mereció la pena cada segundo del show. Dentro del marco de su gira “Up All Night”, que la está llevando por distintos puntos del territorio español.

 

El concierto tuvo que retrasarse veinticinco minutos debido a problemas técnicos. Como se podía observar, sobre el escenario, seguían varios operarios ultimando detalles de última hora. Como curiosidad, la encargada de ir probando los ventiladores del escenario y marcar las posiciones desde las que la artista actuará, era una modelo que simulaba a Jlo, creando complicidad con el público. Una muestra clara de que la cantante de origen puertorriqueño, no dejará nada al azar, quiere un show cuidado al milímetro, a la altura de lo que se espera de ella. Pero viendo que los minutos pasaban y el recital no comenzaba, el público comenzó a impacientarse. Las ganas de ver a su artista eran enormes. Entre los asistentes predominaba una generación que ha ido creciendo con la música y estilo de la artista neoyorquina. Muchas de las fans asistieron vestidas imitando la estética icónica de la cantante: mucho brillo, monos ajustados, peinados altos y gafas de sol en plena oscuridad del pabellón.

 

Con todo preparado, a las nueve y veinticinco de la noche las luces se apagaron y la gigantesca pantalla del escenario mostró el nombre de la gira “Up All Night”, acompañado de una cuenta regresiva de un minuto. Cuando el contador llegó a cero, apareció la esperadísima Jennifer Lopez, entre gritos y aplausos. Vestida completamente de dorado, incluida con una llamativa gorra estilo policial a juego. La diva del Bronx irrumpió en escena con una fuerza arrolladora, interpretando “On The Floor”. La energía fue inmediata con público del Movistar Arena que se puso en pie desde el primer segundo. Sin bajar el ritmo, continuó con “Save Me Tonight”, manteniendo la adrenalina en lo más alto. Poco después, se dirigió a sus fans en inglés y español, conectando con naturalidad y cercanía: “¿Cómo se sienten? ¿Están listos para pasar un gran momento? Estoy muy agradecida de poder estar aquí con todos ustedes. Ha pasado mucho tiempo desde la última vez…”, dijo, desatando los aplausos y ovaciones del público que llenaba el recinto.

 

El setlist del concierto fue un repaso por la trayectoria musical de Jennifer Lopez, un recorrido por sus grandes éxitos. Durante el show no faltaron los cambios de vestuario, ni las coreografías espectaculares junto con su elenco de bailarines y bailarinas, con una precisión impecable, en cada tema.

Durante las dos primeras partes del show, sonaron algunos de sus hits más celebrados como “Booty, Ain’t Your Mama” y Jenny From the Block”, en la que Jlo rindió un curioso homenaje a bandas legendarias del rock como “Queen” y “Guns N’ Roses”. También hubo espacio para temas como “I’m Into You”, “Birthday” y “All I Have” que formaron parte de un repertorio cuidadosamente seleccionado para no dejar fuera ninguna de las etapas de su carrera.

 

Estando de gira por España, no podía faltar un guiño a la música flamenca, tan representativa de nuestra identidad cultural. El escenario se transformó: una guitarra española y un cajón flamenco comenzaron a tocar una introducción instrumental cargada de duende. Jennifer Lopez apareció vestida con un body rojo y un mantón sobre los hombros, para interpretar “Gracias a la Vida”, aportando emoción y solemnidad al momento. Esta fue la parte del concierto donde la artista neoyorquina interpretó más canciones en español. Le siguió “Qué Hiciste”, uno de los momentos más coreados y ovacionados por el público. En “Sí Una Vez”, homenajeó a Selena Quintanilla, ícono latinoamericano. Un tributo sentido que conectó de forma especial con el alma del público latino que se encontraba en el concierto.

Para la parte final del show, Jennifer Lopez apareció con un nuevo cambio de vestuario: un body deslumbrante, nuevamente en tonos dorados. Era el momento de los temas más esperados por todos sus seguidores. “Waiting for Tonight”, “Dance Again” y “Let’s Get Loud” desataron la locura en el Movistar Arena. Muchos en el público viajaron de inmediato a sus años de juventud al escuchar esas canciones que marcaron una época y que siguen siendo himnos en sus conciertos. Con “Play”, Jennifer aprovechó para presentar a su banda y a su cuerpo de baile y se despidió momentáneamente del escenario antes de los bises finales.

Para la recta final del espectáculo, Jennifer Lopez regresó al escenario con un look más relajado: camiseta vintage de los Rolling Stones y vaqueros cortos. Comenzó interpretando “Free”, tema que sorprendió y emocionó por su mensaje liberador. Luego quiso bajar a saludar a su público para agradecer personalmente su apoyo y compartir la energía de los seguidores. Y, por supuesto, el cierre exigía un broche memorable: “El Anillo” fue la canción que todos esperábamos, con la que puso el punto final a un show impecable, cargado de entrega, baile y emoción.