Crónica: Mercedes Márquez / Fotos: Sergio García Lavilla

 

Gift es una banda neoyorquina que surgió del proyecto en solitario del vocalista y guitarrista TJ Freda, en 2019, que tuvo que parar drásticamente por la pandemia y que reanudó en 2022, con la publicación de su primer trabajo Momentary Presence.

Consolidándose con Illuminator (Captured Tracks, 2024) junto a sus compañeros de banda, el batería Gabe Camarano, el bajista Kallan Campbell y los multiinstrumentistas Jessica Gurewitz y Justin Hrabovsky, dentro del panorama shoegaze (aunque es un término que no les gusta) donde las densas murallas de sonido, guitarras con intensos efectos (distorsión, reverberación) se mezclan con las voces etéreas de Jessica y TJ.

Por primera vez en España, la cita era en la Sala Cadavra (antigua Costello) dentro del ciclo Son Estrella Galicia, que pone el foco en las salas como espacios fundamentales para el desarrollo artístico y en la ruptura de formatos como clave para cambiar la manera de vivir la música.

La cita tenía como teloneros a Mirage, es un grupo madrileño formado en el verano de 2021, por Beatriz Mariñas (voz) y Pelayo Escandón (guitarra), que nos mostraron su rock alternativo inspirado en los 90s con referencias a grupos como Radiohead, Nirvana, Fleetwood Mac y Blondie (de la que hicieron una cover One Way or Another). Con muchos nervios y estrenando bajista en directo, mostraron su directo con temas como Miami, Bear, Lover Boy o Purple Haze que tienen que pulir mucho todavía si quieren dar un paso adelante y no dar la sensación de colegas tocando para colegas.

Era el turno de GIFT con la sala prácticamente Sold Out (aprox 100), entre una iluminación propia de una película de Dario Argento (rojo oscuro y humo…como les gusta a las salas), tomaban posiciones el quinteto con TJ Freda a la cabeza.

Con It’s All Too Fast abren la noche, atmósfera psicodélica con un estribillo hipnótico en las que las guitarras van cogiendo ritmo a medida que avanza el tema. Enlazando con Wish Me Away y su ritmo krautrock, en el que, sin embargo, se dejan llevar por una melodía ensoñadora y una guitarra bastante limpia, con un toque electrónico a cargo de los teclados de Justin.

La cohesión del grupo se hace patente en la interacción entre los instrumentos. La batería proporciona una base sólida sobre la que se construyen las capas de guitarras y sintetizadores. La voz de Freda, a menudo difuminada entre la instrumentación, actúa más como un instrumento adicional que como un elemento central, contribuyendo a la atmósfera envolvente en temas como Knife, Pinkhause Secret Rave, Instant, los ritmos electrónicos de Light Runner o el pre bises Demon.

Todavía nos sorprenderían con un par de temas que no estaban previstos, pero ante una sala repleta y que no habían consumido todo su tiempo, aprovecharon para culminar una noche en la que pudimos descubrir una banda con muchísima proyección y que no deja indiferentes a nadie, que cautivó al público con la euforia del indie rock, en un directo muy trabajado y que suena redondo en la línea de bajo como en la integración de los synthes.

Si te gustan grupos del estilo de Beach Fossils, DIIV, Wild Nothing, Day Wave, The Radio Dept. y MGMT, tienes que darles una escucha a estos chicos de Brooklyn que seguro que te engancharán.