Crónica: Mercedes Márquez / Fotos: Sergio García Lavilla
Concierto presentación del nuevo disco de Dekker que lleva por título Neither Up Nor Down (2025), en el que hay una gran interacción entre las letras sombrías e introspectivas y una música vibrante inspirada en el folk-pop, acompañado todo por una voz cálida que nos recuerda a artistas de la talla de Bon Iver o Nik Mulvey.
Detrás de Dekker está el proyecto del solista del estadounidense Brookln Dekker, nacido en Chicago, conocido como la mitad del dúo indie-folk Rue Royale. A primera vista, Dekker evoca lo mejor de Jack Johnson con un estilo interpretativo relajado, pero al analizar sus letras con más detalle, se revela una gran introspección y vulnerabilidad.
La cita es en la Sala B dentro del ciclo Mazo Madrid (perfecto para descubrir nuevos talentos nacionales y artistas menos conocidos internacionales) siendo la primera vez que el cantante actúa en Madrid. Con algo de retraso en la apertura de puertas, la sala se iba llenando poco a poco, síntoma de que no iba a llenar el aforo de 300 personas que tiene.
Poco más allá de las nueve y media, con una iluminación terrorífica para el público, con tonos rojizos/morados permanentes, humo químico y focos a los ojos, el cantante subía al escenario descalzo con su característico sombrero.
Desde los primeros acordes del popular Familiar Beat, tema que refleja las luchas contrastantes y la alegría de la vida familiar, el público reunido se sumió en un silencio casi absoluto. Con Let me Take You y Popped the Top completaba el inicio de la noche, repletos de sinuosas progresiones de acordes y un equilibrio entre estribillos potentes y un misterio tras su particular outfit.
A mitad del concierto, Dekker toca un tema suyo muy antiguo, Tethered, Wrapped Around, que proclama ser quizás su canción favorita. Luego viene Hero Myth, que continúa con la atmósfera serena con maracas, bombo y caja, que se mezclan con susurros etéreos.

Las pegadizas I Know I Know y Not Feeling Up animaron al público y lo hicieron bailar, sonreír y asentir al ritmo de las melodías y armonías chill.
Small Wings y This Here Island cerraron el concierto, comenzando con sus acordes sencillos y cálidos, insinuando un gran optimismo por el cambio y los mejores tiempos venideros.
Dekker abandonó el escenario y permaneció en el recinto, compartiendo con amigos y fans, demostrando que el hombre detrás del sombrero es tan cálido como la propia música, haciéndose fotos con todos los fans (eso si…con el sombrero puesto) mientras atendía el Merchandising.
Concierto íntimo y personal, acústico, hecho para disfrutarlo, sentirlo y conectar con unos sonidos folk que recargan baterías para continuar con el día a día.










