Crónica: Víctor Robi
Fotografías: María Simón
Esta noche volvemos al Ochoymedio para disfrutar de uno de los grupos de esta nueva ola que empezó hace unos años y ya ha llegado al resto del país. Bandas sin complejos y de variedad de estilos, con canciones en gallego y referencias a sus raíces. Hoy toca a los más felices de los tristes: hablamos de The Rapants.
Los de Muros se caracterizan por una música disco con toques rockeros, convirtiendo en una fiesta cada lugar por donde pasan. Esto contrasta con sus letras tristes que muestran el desamor o los problemas de la juventud actual.
Con un cuarto de hora de retraso, porque menuda cola para entrar, iniciaba la máquina del buen rollo para los más de 700 jóvenes allí presentes. Enseguida conectaron con la banda, bailando al ritmo de «Meu Cariño», mostrando ya lo que iba a ser el concierto. Para «Tuenti» cantaría Samuel, aportando un carácter más canalla a los temas. Esto sucedería durante todo el concierto, donde Xanma aportaría una voz más suave y Samuel haría lo contrario, llevándonos a sentir que son dos bandas en una.
Sin apenas descanso, se sucedían los temas que hacían vibrar la sala But, como «Fai Tempo», «Musicote en tu Coche» o la rockera «Non Sei Desir que Non». La fiesta no paraba, tanto en la pista como en el escenario. Se veía a la banda contenta y siempre buscando la complicidad del público, como con la anécdota de Matías acabando en calzoncillos en esta mítica sala.
La música no dejaba de sonar, destacando «Chusma Riders», que con un toque de rap nos metía más en modo rave. Llegaría uno de los momentos de la noche con «El Saltamontes», que básicamente imita la atracción de la feria, consiguiendo que la But se dividiera en dos para levantar la mano al son de los cantantes. Esto daría pie al desenfreno desatado con «Sábado», que continuaría con «Trankimazin» o la coreada con rabia «Andas por Él».
Todavía quedaba hueco para más palmas y más saltos con temas como «La Noche», «Blaster W4U» o, en mi opinión, el tema que mejor sonó en directo, «Rue Franklin». Sin embargo, todavía quedaba la locura con «O Avión», en la que varias personas del público se subieron como si fueran aviones y fueron agitados por la muchedumbre. Si alguna conclusión pude sacar es que la gente se lo pasó fenomenal y que un concierto de estos chicos convalida una semana de gimnasio.
Para cerrar el concierto tocaron una versión de «Farsante», a la que el autotune no le aportó demasiado, la favorita «A Vida», con la que la sala But bailaría hasta no poder más. No hubo bis a pesar de los reclamos de los allí presentes y nos despidieron al son de Sonia y Selena.
Son una banda que te da lo que promete: una fiesta donde el buen rollo predomina, aderezada con ritmos pegadizos y estribillos coreables, quedando un directo muy compacto que anima a cualquiera que se presente. Destacar la actitud de la banda y la química entre ellos, ya que sin esas energías posiblemente la fórmula que presentan no funcionaría de la misma manera.










