Redd Kross en Madrid 2024

Crónica y fotos: Sergio García Lavilla

Concierto perteneciente a la gira presentación del último disco de la banda americana, decana en el sonido power-pop con reminiscencias sesenteras de puro garaje-rock, que lleva por título ‘Redd Kross’ (24), octavo de estudio, con el que vuelven a sus sonidos primigenios. Los hermanos McDonald han recuperado canciones que, a lo largo de sus 45 años de vida, compusieron, pero no llegaron a publicar, que con los arreglos de Josh Klinghoffer (ex RHCP) han dado un soplo de aire fresco a la banda.

La cita era en la sala El Sol, en una segunda fecha (vendida como primera) con el Sold Out colgado en ambas desde hacía tiempo, en la que muchos de sus fans, se agolpaban en la puerta para coger las primeras filas y poder verlos por segunda vez.

El matrimonio del grupo con la Sala El Sol data de anteriores visitas, igualando la doble sesión que dieron en 2014, con un resultado de Sold Out que repiten este año. Como ya he comentado en otras ocasiones, la sala es perfecta para generar la simbiosis entre público y grupo, ya que la proximidad hace que se fusionen eliminando las restricciones de fosos, escenarios elevados.

Amenizando la espera, el propio batería de la banda, Dale Crover pinchaba desde su móvil temas de los 50,60, para luego con la guitarra acústica, tocar algún tema propio Kitten Knife, Rings y alguna versión como fue el caso de Harvest Moon de Neil Young y The Bit de los Melvins.

Algo pasadas las 21:30 hacían acto de presencia, ataviados con trajes blancos, manchados de pintura roja y sin más preámbulos arrancaron con Switchblade Sister un clásico del 93 que pone la directa en lo que será una noche de rock de algo voltaje. Con Stay Away from Downtown y Uglier nos recordaron a sonidos más Beatlianos, ritmos guitarras, voces que no acababan de oírse bien, tapadas por el sonido de la batería que no acababan de ajustar.

Con Huge Wonder aparecía el primer tema del mítico disco del 93 Phaseshifter que le llevó a girar como teloneros de Stone Temple Pilots y por el que la banda dio un salto de calidad (en ese tiempo los conocí y me enamoré de ellos).

El momento psicodelia fue de la mano de Emanuelle Insane, un tema tocado en reversa, muy sesentero con reminiscencias al mundo del LSD (volvemos al Magic and Mystery tour), que resultó un poco complicado de encajar y que aparece en el nuevo álbum.

Tras presentar algunos temas como I’ll take your Word for it que recuerda a unos Green Day más modositos, Stunt Queen que podría perfectamente encajar en el Phaseshifter por la misma línea armónica que otros hits que pusieron al publico en pie como el mítico Jimmys Fantasy o el Lady in the Front Row, joyas de la corona.

Tras Born Innocent y Linda Blair con un pequeño rift de The Beatles (I Want You) hacían un que me voy que me quedo, para cerrar la noche tras los pitos y gritos de otra, otra…con los potentes Cover Band, Clorox Girls y cerrar con dos cover, Crazy Horses de los Osmond y la mitica Deuce de Kiss.

Aun no sonando bien por falta de volumen en la voz, vimos una banda por la que no pasan los años y que, pese a no ser muy prolíficos, mantienen el sonido de otros tiempos sin parecer viejos, manteniendo la esencia que los hizo girar con grandes del panorama grunge y power pop de los 90. Emplazándonos al 2025 que volverán a la Sala el Sol y que esperamos volverles a disfrutar.

VER GALERÍA FOTOGRÁFICA AQUÍ