Crónica Teskey Brothers en Madrid

Crónica: Víctor Robi

En plena ola de calor, nos acercamos a la Riviera para
refrescarnos con el blues rock de los hermanos Teskey. En su
primera visita a España, nos presentaron su álbum “The Winding Way”, aunque lamentablemente no tuvimos la fortuna de disfrutar de su gira por Europa. ¿Estarán a la altura de las expectativas generadas tras el buen recibimiento que tuvo su último disco?

Primero, conozcamos a estos hermanos australianos. Son una banda de blues rock originaria de Melbourne, formada por dos hermanos: Josh Teskey (voz y guitarra rítmica) y Sam Teskey (guitarra líder) en 2008. Han ganado reconocimiento por su sonido soulful, que combina las vibraciones de la vieja escuela Motown con su toque único.

Con diez minutos de retraso, comenzamos a escuchar “I Wish I Knew How It Would Feel to Be Free” de Nina Simone, que acompañaría la entrada de los numerosos miembros de la banda. Desde el primermomento, Josh nos demostraría la estupenda voz que posee al interpretar “Pain and Misery”. A lo largo de los siguientes temas, plasmarían su parte más soul, como pudimos notar en “Man on the Universe”.

Para “I Get Up”, Josh dejaría la guitarra únicamente para su hermano Sam, quien nos demostraría el impresionante chorro de voz que posee. Por primera vez, esto arrancaría una ovación del
público en la Riviera, y así comenzaría la extraordinaria “Rain”, que sacaría el lado más sensible de la audiencia.

Nos recordarían lo importante que es conectar con los orígenes en
“Carry Me Home”, y con “Blind Without You” nos mostrarían su versión más animada y bailable, dando paso a una trompeta y un saxofón. Este posiblemente fue el mejor tema de la noche, aunque hasta ese momento la actuación parecía buena pero un tanto artificial.

Para el inicio y el final de “Paint My Heart”, tirarían de
improvisación (si se puede llamar así, ya que la banda parece
tener todo ensayado al milímetro), pero no terminaría de enganchar al público. La parte oficial concluiría con “What Will Be”, en la que Josh intentaría nuevamente conectar con la audiencia.

En el bis, tocarían una versión no muy acertada de “Try a Little
Tenderness” de Otis Redding, seguida de “Forever You and Me” y la aclamada “Hold Me”, con la que conseguirían aplausos de todos los presentes para cerrar una buena noche.

La actuación ha sido bastante buena; se nota que son buenos
músicos y tienen mucha experiencia en conciertos. Sin embargo,
cuando se acercan al soul y dejan el rock, no terminan de enganchar como debería. Si mejoraran ese aspecto, podríamos estar hablando posiblemente del mejor grupo de su género. Aun así, son muy disfrutables y refrescantes, especialmente en medio de la ola de calor.