Crónica y fotos: Sergio García Lavilla
Concierto perteneciente a la gira del sexto álbum de banda escocesa que lleva por título ‘The Human Fear’ con el que vuelven al sonido de sus inicios, pero aderezándolos con influencias tanto de música de los 60s, 70s y los 80s, con sintetizadores, sonido beatles, electroclash o incluso mandolina dando un toque exótico al nuevo álbum.
La banda liderada por Alex Kapranos lanzó su primer y más importante Lp en el 2004 bajo el nombre de Franz Ferdinand (sin gira de 20 aniversario), que es la base junto con su segundo LP You Could Have It So Much Better (05) de la mayoría de los temas que han venido sonando por festivales y salas a lo largo de su carrera.
La cita para presentar en directo sus nuevos temas era, sorprendentemente, en la Riviera de la mano de Live Nation, con todas las entradas agotadas prácticamente nada más salir (rondando las 2.000) en una gira que premia las salas donde se puede saborear mejor este tipo de bandas (que se lo digan a los Hives).
Apertura a las 7:30 con bastante público haciendo cola para coger las primeras posiciones, que no tardó en llenar la sala. Amenizando la espera estaba el británico Peace Okezie, conocido como Master Peace, pero no pudimos verle por política de la promotora (hay cosas que no logro entender).
Con un ligerísimo retraso el tema Night or Day daba el pistoletazo de salida al más puro estilo Madness, un piano que marca el ritmo, sintetizadores y la voz de Alex hacen el resto. Pero que es lo característico de esta banda, la alternancia de temas que van enlazándose en perfecta sincronización, por lo que The Dark of the Matinée puso el listón altísimo con su riff machacón que no deja que tus pies paren, para cerrar la triada de inicio con la popera Bar Lonely. La incorporación de nuevos miembros Dino Bardot a la guitarra y el Groove espectacular de Audrey Tait a la batería daban una nueva fuerza al directo de la banda, que se notaba tanto en temas más veteranos como No You Girls, Ulysses, Walk Away o Do You Want to, como en los nuevos, la funky Everydaydreamer (primera vez en directo), la mandolina de Black Eyelashes con reminiscencias al sonido griego de sus ancestros.
Sin un minuto de descanso iban cayendo temas con un sonido espectacular y una sala totalmente a los pies de los escoceses. Tocaba la traca final, que es donde mejor se mueven, empezando por Take me Out (para mí la mejor del grupo y la que más transmite), enlazando con la electrónica Hooked y su estribillo Amour, amour, amour que le da un toque Erasure al tema.
Con Outsiders (no podía ser otra) se despedían de un público que quería más, mucho más, cosa que tuvieron tras que Alex preguntar si queríamos alguna canción más.
Los bises algo flojos para mi gusto, aunque después de los pelotazos previos era normal, empezando con Audacious al más puro estilo Lennon (bases simples de piano), pero con poco ritmo, aunque muy popero. Darts of Pleasure elevaba el nivel de los bises, pero no acababa de convencer a un publico que estaba a la espera del gran final, pese a incluir la machacona The Birds antes del gran y extendido final con This Fire, alargada casi 10 minutos con una sentadilla global que fue orquestada por el mismísimo Kapranos.
Despedida entre una gran ovación y el regusto a una noche memorable pese a no haber sonado The Doctor, a todas luces uno de los mejores temas de su último disco.
Alex no defraudó a los que tuvimos la suerte de acudir a la Riviera en un concierto que podemos darle un sobresaliente.





