Crónica y fotos: Sergio García Lavilla
No podemos entender la historia del ska y el rocksteady, sin tener en cuenta a los que son considerados como los creadores de este estilo musical, allá por los años 60 en el mismísimo Kingston (Jamaica).
Pese a que solamente Doreen Shaffer es la única componente original que sigue con vida, de la banda creada por Don Drummon, se han perdurado a través de las décadas a base de incorporar nuevos músicos, manteniendo y evolucionando el sonido ska-reggae del que han bebido innumerables bandas (Madness, Specials, Selecters…).
No podíamos dejar de verlos en la gira 60 aniversario de la banda 1964-2024, con la que están recorriendo el territorio nacional con un Spanish Tour, revisando todo su repertorio incluyendo el último EP con los temas Dance Away y Ska Train.
Para ser un domingo y que no es un estilo muy comercial (salvo el Rototom), la sala estaba a un 70%, bastante bien para no ser un grupo que puedas escuchar en el radio fórmula, y que es raro verlos en salas donde no se puede “fumar”.
Sin teloneros y tras una cuenta atrás con la que el teclista y director de orquesta Ken Stewart, daba comienzo el viaje a través de la historia de esta banda (sin Doreen ya que desde el Covid no ha girado con ellos).
Desde las primeras notas de Freedom Sounds, nos dimos cuenta de que estábamos ante unos grandes músicos, entre los que se encontraban el percusionista Larry McDonald, el bajista Val Douglas (sentado por su edad), el saxofonista Anant Pradhan, y el guitarrista Natty Frenchy.
Temas legendarios como Man in the Street, Iron Bar, Rock Fort Rock, I wish your love, nos iban deleitando mientras el público no paraba de bailar, con mucho ritmo y ganas de fiesta.
En un momento dejaron solos a Val Douglas y al batería para mostrarnos que la base de todo el ska se fundamenta en la base, un bajo rítmico y una batería marcando los tempos (increíbles los 5 minutos de bass and drum).
Tras la vuelta al escenario del plantel y una versión caribeña de James Bond (con guiños a Bella Ciao y a Quiéreme mucho), no quedaba más que llegar al clímax con Guns of Navarone (1964) quizás la más emblemática por el ritmo muy skatalitico.
Solo quedaba otra cuenta atrás para terminar con el Reprise de Freedom Sounds, con un público que no quería irse y pedía un bis (por la edad de la banda el volver a salir era complicado).
Gran noche de reggae-ska-rocksteady de unos grandes, de unas leyendas, de historia de la música.










