Concierto Fin del Mundo en Madrid 2024

Crónica: Víctor Robi

Argentina es mundialmente conocida por el fútbol y por sus famosas empanadas; sin embargo, hay otra cosa que hace muy bien: el rock. Desde que Gustavo Cerati con Soda Stereo deslumbraron al mundo con sus letras reflexivas, melancólicas y ritmos pegajosos, comenzó un gran legado. Entre los nombres destacados se encuentran Los Fabulosos Cadillacs, Todos Tus Muertos, Attaque 77, Babasónicos y, más recientemente, El Mató a un Policía Motorizado.

De esta herencia surge el grupo que vamos a presenciar hoy: Fin del Mundo. Originarias de Buenos Aires con raíces en la Patagonia, se mueven entre el post-rock y el shoegaze. Su sonido evoca los paisajes del sur de Argentina, creando una atmósfera emocional de manera brillante.

Poco antes de la hora marcada, el cuarteto salió al escenario y desde el primer momento mostró cercanía y sencillez en su presentación. Comenzaron con un tema de su primer álbum, «Hacia los bosques», donde ya se mostraron sus credenciales: un sonido cautivador acompañado de la hipnótica voz de Lucía.

Luego continuaron con un tema del nuevo álbum que saldrá en septiembre, titulado «Refugio». En él, se aprecia un sonido más maduro, con melodías más oscuras y ruidosas, recordándome a la mejor versión de Toundra.

Durante el concierto, su conexión con el público fue más allá de la música. Sus charlas entre canciones nos hicieron sentir como si estuviéramos escuchando a unas amigas en su local de ensayo. Volvieron a su primer LP con «La Distancia» y «El Próximo Verano», donde se nota la influencia del sur y su belleza solitaria.

Cerraron la poca mas de hora de concierto con su primer sencillo del nuevo álbum, «Vivimos Lejos», que sonó como un trueno. La noche culminó con su éxito «El Incendio», dejando una impresión mayúscula de rock.

Hace un tiempo, unos irlandeses nos hicieron creer que Dios era un astronauta. Sin embargo, esta noche, unas argentinas han cambiado nuestra fe al decirnos que Dios es argentino y no se llama Diego Armando, sino Julieta, Lucía y Yanina. Su crecimiento es notable y se refleja en los temas de su segundo álbum, con un sonido mucho más maduro y profesional. ¿Hasta dónde llegarán? Aún no lo sabemos, pero por ahora, nos dejamos llevar hacia el mar.