Crónica Ciclocéano en Madrid

Fotografía: David Orujo

Por fin llegó el tan esperado concierto de presentación del segundo disco de CICLOCÉANO, “Signos de interrogación”. Este nuevo trabajo, producido por Nacho Mur de La MODA, se caracteriza por su sonido orgánico, natural y a la vez potente, así que había una gran expectativa por ver si la banda podría mantener esa esencia en directo. Y nos atrevemos a decir que no sólo la mantiene sino que la supera, con creces.

Los horarios se cumplieron con puntualidad británica así que a las 21:00 teníamos a los chicos de NÔRTE sobre las tablas de la sala Sol. Los de Tarragona venían a defender sus temas por primera vez a Madrid, y lo hicieron con una actuación soberbia, deleitándonos con un sonido entre el indie y el rock alternativo que calentó el ambiente de la sala, ganándose a más de un fan entre el público, que los escuchaba por primera vez.

Con todas las curiosidades y anécdotas a las que nos tienen acostumbrados en sus redes sociales, sabíamos de antemano que esta era una noche muy especial para CICLOCÉANO. La emoción se palpaba en el ambiente y a las 22:00 aparecieron en el escenario para empezar un concierto que nos regalaría algunos momentos inolvidables a los allí presentes.

Al igual que con el disco que presentaban, el concierto arrancó con la poderosa y bailable “Canta para mí”. Desde la primera nota nos dimos cuenta de lo mucho que ha crecido el grupo desde el disco anterior. La puesta en escena, la energía y la presencia de los cuatro miembros de la banda es, por momentos, realmente impresionante.

Sin apenas unos segundos para coger aliento vendría el que fue el primer single de adelanto, “Planes de fuga”, y que el público cantó de principio a fin. Estaba claro que la idea era que la energía no bajase ni un momento, así que seguido vino “Tus cuerdas”, uno de los temas más rockeros y rápidos de este nuevo disco. La energía iba subiendo y la gente ya estaba totalmente enganchada. Antes de continuar, Antonio, cantante y frontman de la banda, nos da la bienvenida y presenta a Salim, bajista de La Ganga Calé, que durante toda la noche desempeñaría la función de Fer, que por motivos de salud no puede estar con la banda sobre ese escenario.

Viene entonces “El manual”, de su primer disco, y llega el primer momento de muchos en el que el público corea a pleno pulmón el estribillo. Uno de los platos fuertes de la noche llega con “Arqueología radical” donde Antonio invita al escenario a Edu Molina y Nuria de la banda Hermana Furia. La suma de energía y potencia de las dos bandas en una sola canción es casi indescriptible, si el tema hubiese durado un minuto más la sala Sol se habría venido abajo. La actuación fue absolutamente brillante.

Seguidos vinieron “Todos a cubierto”, “Los volcanes más profundos”, “Para volvernos a encontrar” (otro momento de toda la sala coreando a la vez que nos puso los pelos de punta), y “El faro”. Con el público completamente rendido a los pies de la banda, Adri comienza en la batería uno de las canciones favoritas de este nuevo disco: “Si supierais lo que pienso”. Una vez más la energía que se contagia al público es indudable. La última pero no por ello menos impresionante colaboración de la noche vendría con Germán Gonzalez vocalista de la banda Barsinë, y de Skunk DF, proyecto que compartió hace tiempo con Xavi Igual, guitarrista de CICLOCÉANO, y que servía para verlos juntos de nuevo sobre el mismo escenario después de muchos años. Germán se encargó de darle voz junto con Antonio a “Mi propia nave espacial”, con un público coreando estrofas y estribillos, haciendo vibrar la sala Sol entera.

El momento más íntimo y recogido llegaría con “De cabeza y corazón”, interpretado solamente por Xavi y Antonio, creando un ambiente tan mágico y emocionante que provocó lágrimas en más de uno de los allí presentes. Vivir algo así en vivo y en directo, a escasos metros, es un auténtico regalo. Después de este pequeño respiro, llega la recta final. Empezando por “Signos de interrogación”, tema que no debería faltar en ninguna playlist de música en español, por sus brillantes melodías y sus arreglos musicales de un gusto exquisito.

Antonio va avisando de que el concierto está llegando a su fin, pero todos allí sabíamos que quedaban dos de los cartuchos más explosivos: primero la bailable y enérgica “Ley de antigravedad”, que deja al público al borde de quedar exhausto, pero con la medida justa para rematar con el cierre perfecto: “Cianuro”, tema insignia de la banda, en la que en esta ocasión Antonio y Xavi se bajan del escenario hacia el público para terminar por todo lo alto, con la energía explotando en todas direcciones y poniendo broche de oro a una de las noches más especiales para la banda hasta la fecha. Si este ha sido el concierto de arranque de la nueva gira de CICLOCÉANO es impresionante pensar hasta donde puede llegar esta banda que no para de crecer con cada actuación, a la que hasta ahora catalogábamos de “emergente”, pero que estamos seguros que pronto esta etiqueta se les quedará pequeña.