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festival Madrid es negro

Dentro del Festival Madrid Es Negro se celebraba un homenaje el pasado sábado al rey del Soul Otis Redding, en él, Anaut con varios invitados dedicaban un repertorio especial basado en las canciones del gran Otis Redding. No podía haber otra banda en Madrid que pudiese homenajear de mejor forma al músico de Georgia que la banda liderada por Alberto Anaut, una rara avis dentro del panorama musical actual, una banda que hizo como no podía ser de otra forma que todos los temas de Otis sonasen brillantes. Para ello durante el concierto fueron apareciendo invitados estelares como Adrian Costa de The Criers, Lucille de The Lucilles, Lady Pepper de The Cooltrance y Kike Blanco de Groovin’ Flamencos.

La selección de temas para abrir un concierto homenaje a Otis Reeding no pudo ser más acertada, así abrieron con hits como “Shake” y “Respect”, dejando claro desde un principio como de grande es la influencia del músico americano en la banda madrileña, haciendo del Soul el mejor estilo musical posible para expresar emociones a través de la voz de Alberto Anaut. Fueron encadenandose canciones, apariciones de los invitados y referencias al rey del soul a un ritmo vertiginoso, haciendo que el concierto tomase una personalidad propia. Lucille dejó a todos boquiabiertos con su poderosa presencia, Adrián Costa hizo suya “Mr. Pitiful” y Lady Pepper con una soberbia voz consiguió encandilar al público allí presentes con “Fa-Fa-Fa-Fa-Fa (Sad Song)” a dúo con Alberto haciendo que todo el mundo participase del concierto.

Por parte de Anaut, no se podía pedir más a un concierto dominado por grandes clásicos como “Shout Bamalama”, “My Girl”, “I’ve been loving you too long” o “(Sittin’ on) the dock of the bay” cuyo silbido final aún resuena en la sala But. Para terminar, como no podía ser de otra forma subieron todos los colaboradores del concierto para interpretar “Satisfaction” con la versión que Otis grabó del tema de los Rolling Stones en 1965, el mismo año de su publicación. La noche del sábado nos dejó un recuerdo imborrable de una leyenda que aun sigue viva cincuenta años después de su muerte en un trágico accidente aéreo. El legado de Otis Redding sigue resonando fuerte en todo el mundo. Una vez escuché que una persona no muere cuando deja de existir, muere cuando deja de ser recordada y por este motivo Otis seguirá siendo eterno.

Texto: Ramón Bravo Martín

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