Crónica y fotos: Sergio García Lavilla
Siempre que los chicos de Quique Cruzado tocan en Madrid, no puedo dejar de acercarme a pasar un buen rato escuchando su pop guitarrero, con riffs acertados, estribillos pegadizos y un gran directo, que convierten sus conciertos en auténticas fiestas.
Después de su paso a primeros de año por el Inverfest en la Sol, tocaba despedir el año en la Sala B, bajo la tutela de Hearthofgold, con multitud de caras conocidas que ya son parte de la Troupe de la banda galaico-madrileña.
Atrás queda aquella noche en Barcelona, en la que, junto a dos amigos, en plan de broma, pensaron crear una banda de Tecno Rancheras (de ahí el nombre de Caballo Prieto Azabache), y que se materializó por fin en Madrid allá por el año 2019. Tras cambios en la formación, los actuales componentes son Victoria Hernández (teclados y coros), Tiovi Nieva (batería), Fer López (guitarra), Sonsoles Rodríguez (bajo) y Quique Cruzado (guitarra y voz), que para esta noche Sonsoles es sustituida por el bajista de los Vinagres, no sabemos el motivo, pero la echamos de menos.

Como es habitual, la intro corresponde a la ranchera que da nombre al grupo, Caballo Prieto Azabache de Antonio Aguilar tomando el pequeño escenario el grupo al completo, secundado por dos amigas, Sofia Comas (la hemos visto colaborando con Los Invaders) y Jessica (la pareja de Joe Crepúsculo) para entonar Las Grandes Cosas.
Con La Doble AA y Chica Demasiado (de la primera fila) activamos el modo crucero que ya no quitaríamos en toda la noche. El sonido es bueno, sala pequeña siempre suele ser sinónimo de buen sonido (ojo a los acoples por proximidad de instrumentos), con la banda casi integrada con el público que hace que se disfrute más.

La contenida nueva canción Camafeo y la divertida Tenista de Uniqlo dan paso a otra sorpresa en la que Jessica vestida con el pañuelo típico gallego y con dos acompañantes, nos deleitaron con una canción típica al estilo Pandereteiras que recordaron las raíces de este grupo (como dice Quique: todo el mundo quiere ser gallego, pero no pueden).
Con una camiseta del Deportivo de la Coruña, Quique ponía la directa con Magnate y Mecenas, Ensayo/Error para terminar con Sofia Comas a dúo en La Batalla Final (2025), algo más tranquila que daba un respiro a los que empezaban a poguear.

Tras Campeón y Alfama tocaba el punto álgido de la noche. Con Joe Crepúsculo en el escenario, empieza la línea de bajo como carga de caballería, guitarras cogiendo rpms…y ese estribillo ultra pegadizo de Cenicero, se producía la explosión en la sala, pogos, saltos, exaltación de amistad, locura total.
Que más quedaba, pues 1974-1982 y la pegadiza postpunk ochentera Al Pueblo que cerró una noche de fiesta total.
Esperamos con mucha expectación el nuevo trabajo de esta banda, autodenominada Banda de Barrio, que esperemos les haga despegar (más si cabe) dentro del panorama nacional. Canciones que suenan a punk de los 80, a indie de los 90, canciones que no suenan a nada y suenan a todo. Buena gente y buenas canciones.










