Crónica: Mercedes Márquez / Fotos: Sergio García Lavilla

 

Dentro de la gira europea del cantautor Adam Green, en la que presenta su nuevo trabajo ‘Chop Off Heads With Me’ (2026) recopilando sus últimos EPs, aterriza en Madrid dentro del Ciclo Inverfest en la mítica Sala El Sol.

Figura clave de la escena antifolk neoyorquina, el cantautor, artista visual, cineasta y poeta Adam Green ha influido en toda una generación desde The Moldy Peaches desde el pop psicodélico en modo Juglar que recuerda en muchos aspectos a la policromía de Belle and Sebastian.

Colgando un Sold Out desde hacía semanas, estábamos ante una de las joyas ocultas que, como cada año, nos ofrece uno de los ciclos invernales más potentes de Madrid, llenando la casi totalidad de las salas de la capital.

Pese a no tener anunciado telonero, para amenizar la espera, teníamos la sorpresa del veterano cantautor neoyorkino Turner Cody secundado con sus Soldiers of Love (parte de la banda de Adam Green). El country-folk clásico, de ritmo lento, mezclado con el rock setentero, nos acompañó durante media hora, en la que temas como My song in the radio, las líneas de bajo Funky en Recognise a Friend, Out for Blood o el lirismo poético de Back in the land of the living nos transportaron al típico bar de carretera americano una noche lluviosa de sábado. Recordando a cantautores de la talla de Kris Kristofferson o John Prine nos hizo pasar un buen rato mientras la sala se iba llenando.

Tran un ligero descanso, la banda soporte de Adam para esta gira, los Soldiers of Love tomaban posiciones mientras sonaba la intro Gallop cual serie setentera detectivesca, para que apareciese con su peculiar gorra y camisa de rayas que hacía recordar a la estética mod de los primeros setentas. If You Want me To era el tema elegido para empezar la noche, con un aire serio, triste, mirada lejana en el tema que grabó con Binky Shapiro, de desarrollo lento que hizo el silencio en la sala. Blackout era la continuación natural, una balada que podría haber estado en cualquier BSO, que iba subiendo muy lentamente el ritmo de la noche, para que Falling Around y sus sonidos más caribeños nos pusieran en la línea por donde se iba a desarrollar la noche.

Adam Green es un autentico juglar, conversando con el público entre temas, saludando, animando, haciendo del concierto una fiesta. El directo les aporta un extra a sus composiciones, añadiendo una performance que les da un toque extra que engancha al público desde el primer momento.

Temas de auténtico crooner como Cigarette Burns Forever, el spoken Word de Friends of Mine acompañado del violín es una auténtica delicia, la country Carolina nos hacía mover los pies como si estuviésemos en pleno Texas.

Momento peticiones, cosa muy difícil de ver, en modo acústico fueron un par de temas, la deliciosa Bluebirds y el lo-fi de Popcorn Town que hace recordar a Jeffrey Lewis por ese folk lirico abstracto característico.

El homenaje a su antigua banda vino de la mano de Downloading Porn with Davo con ese tono Rithm and Blues nos hizo movernos en lo que ya era una fiesta de hermandad.

La música fluye como si no necesitara su contraparte lírica; sin embargo, las letras disparatadas y divertidas de Green ayudan a definir su música y a destacarla, con Carolina y la balada Jessica, cadenciosa y con el violín como hilo conductor, llegaban a los bises.

La serenidad de Drugs daba paso al final de fiesta, donde Adam invitó a subir al escenario a un público totalmente entregado, al son de los acordes de una Dance with me. Acelerada respecto a su versión original, dejando cantar a todos los fans, se supiesen o no la letra, nos recordó a los finales de Belle and Sebastian en The Boy with the Arab Strab.

Gran noche en donde un excelso Adam Green hizo de Juglar del siglo XXI, transmitiendo toda su energía a una sala repleta de seguidores que salieron con una gran sonrisa y el gusto de haber estado en una de las grandes noches de la Sala El Sol.