Por Víctor Robi
Año nuevo y discos nuevos, en un mes donde bandcamp ha sido mi oasis dentro de la pelea contra el algoritmo de Spotify y la búsqueda de novedades, así que abrir bien las orejas porque las novedades son grupos que viene apretando fuerte.
Woolbright – hellbent // heavensent
La banda de Florida siempre ha tenido una sensibilidad especial para convertir emociones complejas en paisajes sonoros cálidos. En hellbent // heavensent esa cualidad se vuelve más nítida: el álbum suena íntimo, casi confesional, pero sin perder la estructura melódica que los hace accesibles. Es un disco gobernado por la voz de Candice, que nos guía por un camino de fragilidad y rabia, explorando la autoexigencia, la culpa y la sanación personal. El tema final nos deja en una calma luminosa tras un viaje hacia el interior.
Sons And Daughters — TAKER
La banda de Oi/punk/rock’n’roll de Buffalo —con miembros de Violent Way, Corvo, Healer, They Live, Big Dog, Big School, Candy, entre otros— entrega un álbum directo y breve que respira urgencia, pero también claridad emocional. Las letras son directas, casi confesionales, pero con una sensibilidad poética que evita caer en lo obvio. Hay dolor, sí, pero también una búsqueda de redención que atraviesa todo el trabajo. Es un disco capaz de alegrar un día gris y hacerte saltar por los charcos.
YĪN YĪN — Yatta!
Los holandeses combinan dos géneros que me encantan —el funk y la psicodelia— con un acierto notable, jugando con la idea de un “mundo paralelo” musical donde el sudeste asiático de los 70, el funk occidental y la electrónica analógica conviven sin fricción. Yatta! es un álbum que suena como una fiesta itinerante, un viaje por paisajes sonoros que cambian de color a cada compás. Luminoso, juguetón y extremadamente bien construido, confirma que YĪN YĪN no es un truco estilístico, sino un lenguaje propio.
Mon Rovîa — Bloodline
Con sensaciones que recuerdan al debut de Bon Iver, el disco de este artista de origen liberiano —criado en EE. UU.— sorprende por su madurez emocional, convirtiendo su historia personal en un viaje sonoro que mezcla folk, soul acústico y arreglos atmosféricos con la naturalidad de un artista consagrado. Las letras abordan temas como la migración, el desarraigo, la búsqueda de pertenencia o el amor como acto de resistencia. Es un álbum melancólico que, sin caer en el victimismo, transmite el sentir de quien vive entre dos mundos.
Adiós Cometa – Un Destello de Luz
Los ticos entregan su trabajo más sólido hasta la fecha y confirman su lugar dentro del circuito latinoamericano de dream pop. El disco apuesta por una producción más nítida y expansiva: guitarras cargadas de reverb y texturas difusas conviven con una base rítmica contenida que sostiene el clima sin buscar protagonismo. La mezcla favorece una voz que, aunque suave y casi susurrada, se impone como eje emocional del conjunto.
Como siempre os dejo la lista con lo mejor del mes en una lista de spotify










