Compartir
crónica concierto Zahara La Riviera

El pasado 24 de noviembre, la cantante Zahara concluyó en Madrid, su gira “Santísima Trinidad tour”. Dicha gira recorría Alicante, Barcelona y Madrid con tres conciertos en cada ciudad: Acustiquísimo, Trío y Eléctrico. La sala La Riviera acogió la noche del jueves el concierto Eléctrico en la capital.

A pocas entradas del “Sold out” La Riviera grita cuando las luces comienzan a encenderse y los primeros acordes empiezan a sonar. Enfundada en un vestido azul brillante, Zahara sale al escenario a las 21:15 para comenzar el espectáculo con “Tú me llevas”, tema perteneciente a su primer disco. En la parte instrumental que finaliza la canción, la euforia se apodera de la artista que decide bajar a la pista a bailar con el público, lo que vaticina un final de gira épico. Empalma con una cover de “Te debo un baile “de The New Raemon unida a “Leñador y mujer América” y “El universo”. Casi sin aliento, saluda al público y continua con “Oh, Salvaje”, su último single, que consigue poner los pelos de punta a los asistentes. Y es que de las profundidades del cuerpo menudo de María Zahara, emerge una voz desgarradora y poderosa capaz de arrancarte el alma. Le siguen “El frio “y “Photofinish” la que ella misma reconoce, cómica y cercana: es una canción para dedicar a los enemigos. De pronto el escenario se cubre con un telón blanco que deja ver las sombras de la banda preparándose para toca la siguiente canción a su recogida: “La gracia”, seguida de “Donde habitan los monstruos”.

La primera sorpresa está a punto de descubrirse: al escenario son invitados los componentes del grupo Mucho con los que interpreta “General Sherman y cómo Sam Bell volvió de la luna” (Zahara) y “Nuevas ruinas” (Mucho). A continuación, llega “Rey de reyes” que consigue subir la adrenalina en toda la sala, seguida de “Funeral” que recibe la ovación del público. Miguel Rivera aparece en el escenario e interpretan juntos “Piedraluna” de Maga y “Hágase tu voluntad” del cuarto álbum de estudio de Zahara: “Santa”. La iluminación se torna en rojo sangre y sube la tensión con las interpretaciones de “Crash” y “Camino a L.A” para disminuir en “El lugar donde viene a morir el amor”, canción más triste de la noche que consigue provocar un nudo en el estómago imposible de deshacer. La artista se toma un tiempo para dar las gracias a los músicos y técnicos de sala que han hecho posible el concierto y continua con “El deshielo” “Intr.Noche” y “Olor a mandarinas”

La noche llega a su fin con “Caída libre “acompañada de confetis lanzados desde el escenario y la presencia en el escenario del cuerpo de baile original que acompaña a Zahara en el videoclip y de una invitada muy especial: Yola Berrocal, a la que la artista dedica una estrofa en la canción “Yo no tenía ninguna duda de que Yola mola mil”. Tras el saludo de toda la banda y los invitados al ritmo de “Like a Virgin” de Maddona, la cantante se marca unos divertidos y espontáneos pasos de baile antes de abandonar el escenario. En una hora y media la ubetense consigue presentar su último disco Santa y hacer un recorrido por su extensa carrera musical dejando una gran ausencia “Con las ganas” pero mostrando su lado más rockero y eléctrico.

Sin grandes recursos visuales (Una pantalla en la que se proyectaba su nombre y se alternaban figuras psicodélicas y una iluminación multicolor) la artista mezclaba pura poesía con un sonido sublime que la proclamaban así la reina del Indie en nuestro país.

Texto: Mikel Venys Ezcurra

Dejar una respuesta